Antonio Ramos, de la Escuela de Ingeniería Industrial de Vigo, se convierte en el primer estudiante gallego en pertenecer a este selecto grupo
Estudiante del grado bilingüe de Tecnologías Industriales en la Escuela de Ingeniería Industrial, Antonio Ramos (A Coruña, 2000) lleva años participando en diferentes órganos de representación universitaria (Claustro, Consejo de Gobierno, Consejo Social,…). Es delegado de estudiantes de la escuela y miembro de la comisión de evaluación docente Docentia de la Universidade de Vigo. Con toda esta experiencia a sus espaldas, Ramos acaba de ser seleccionado como miembro del grupo de expertos en garantía da calidad de la European Studens Union, ESU, asociación que representa a más de 20 millones de estudiantes distribuidos en 39 países. Se convierte así en el primer estudiante gallego en pertenecer a este selecto grupo, cargo que ostentará hasta junio de 2023.
El Grupo de Expertos en Garantía de la Calidad de la ESU está formado por cerca de 50 estudiantes de distintas nacionalidades y su principal objetivo es promover la participación de los estudiantes en los sistemas de garantía de calidad, contribuir a la mejora de la oferta de educación del Espacio Europeo de Educación Superior y tomar un papel de liderazgo en el desarrollo de políticas europeas. “Cuando me comunicaron la noticia de que era una de las personas seleccionadas me llevé una gran alegría”, destaca el alumno, quien hace hincapié en que supone un “reconocimiento” a sus años como representante de estudiantes en la UVigo y una “importante oportunidad” que lo ayudará a crecer como persona y, también, a nivel profesional.
Viajes a Eslovenia, Finlandia, Países Bajos, Jordania o el Líbano
Como miembro del panel participará en procesos de garantía de calidad de instituciones situadas en Europa y en el oeste de Asia, en especial las adscritas al Programa de Evaluación Institucional de Universidades Europeas (EUA). Estas universidades, a las que recientemente se unió la UVigo con la adhesión a ATHENA, son alianzas transnacionales llamadas a convertirse en las universidades del futuro, a fomentar los valores y la identidad europea y a revolucionar la calidad y la competitividad de la educación superior. Otra de sus funciones será la de realizar revisiones de agencias de garantía de calidad para determinar la afiliación en la Asociación Europea de Garantía de Calidad (ENQA) o inclusión en el Registro europeo de Garantía de Calidad de la Educación Superior (EQAR).
“Esta oportunidad me permitirá desplazarme durante el próximo curso a distintas localizaciones del continente europeo con el fin de ofrecer feedback a instituciones de educación superior de toda Europa para contribuir en su mejora”, destaca Ramos. En los próximos meses está previsto que parte del equipo se desplace a países como Eslovenia, Lituania, Finlandia, Países Bajos, Jordania o el Líbano.
“Siempre estuve muy implicado en la mejora de la universidad y la educación superior”
Centenares de universitarios de toda Europa presentaron su candidatura para formar parte de este panel. Para la elección de los miembros se tuvo en cuenta la trayectoria de los distintos estudiantes candidatos, en especial, la referente a la participación en órganos de representación y procesos de garantía de la calidad en el ámbito universitario. A la hora de presentar la candidatura, Ramos contó con el apoyo del Área de Calidad de la Universidade de Vigo y de la CREUP (Coordinadora de representantes de estudiantes de las universidades públicas españolas). “Un conocido me comentó la posibilidad de presentarme, ya que consideraba que me ajustaba al perfil que buscaban”, explica el alumno, quien admite que se animó a dar el paso gracias al Área de Calidad, a la CREUP y a sus compañeros, que lo animaron a hacerlo. “Siempre estuve muy implicado en la mejora de la universidad y de la educación superior y también me interesaron siempre los entornos de trabajo internacionales, por lo que esta oportunidad me permitirá avanzar en esos dos aspectos, además de poder compatibilizarlo con mi último año de estudios de grado”, recalca Ramos.
El gran reto: aumentar la implicación del alumnado
Como miembro del panel, Ramos destaca que, junto al resto de integrantes, se enfrenta a varios retos importantes. El primero pasa por involucrar más a los estudiantes en los procesos de garantía de calidad. “Es necesario hacer atractivos estos procesos a la vez que se potencia la participación de los estudiantes en las universidades. Aunque en España es una práctica extendida, en Europa tan solo un 60% de las instituciones de educación superior involucran a estudiantes en procesos como la confección de las memorias de las titulaciones”, explica el alumno de la EEI, a lo que añade que “existen diferentes estudios que relacionan directamente esa participación con la mejora de los resultados de aprendizaje en dichas titulaciones”.
A mayores, establece también como un “gran reto” perfeccionar la forma de evaluar las alianzas de universidades europeas, ya que, desde su punto de vista, requiere fijar una serie de estándares distintos a los de las evaluaciones convencionales. “Hay muchas preguntas encima de la mesa: ¿Se debe evaluar individualmente a cada miembro de la alianza o es suficiente con una evaluación conjunta de las agrupaciones? ¿Qué organización las puede acreditar? ¿Quién fija los criterios? ¿Qué consecuencias tienen estas evaluaciones?”.
Fuente: DUVI


