La titulación se imparte en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación en colaboración con la UDC, USC, UC3M y UPM.
Si el curso pasado fueron los máster de Traducción para la Comunicación Internacional y Biotecnología Avanzada los primeros títulos de la Universidad de Vigo en conseguir la mención de Máster Universitario Excelente de la Xunta de Galicia, este año se suma a esta lista el Máster en Matemática Industrial, impartido entre las universidades de A Coruña, Santiago de Compostela y Vigo, junto con la Universidad Carlos III y la Universidad Politécnica de Madrid.
En la Universidad de Vigo coordina este título el catedrático del Departamento de Matemática Aplicada II José Durany, quien considera que la consecución de esta mención es un reconocimiento al trabajo colectivo de todas las personas que se involucraron en esta titulación. Durany afirma que se trata de un proyecto “bien pensado desde su inicio y desarrollado para conseguir la complicidad formativa entre el equipo docente, el alumnado y las empresas colaboradoras”. El coordinador subraya que es también un reconocimiento a la iniciativa y emprendimiento de un alumnado “capaz de aportar soluciones a muchos problemas reales que tienen las empresas, tanto industriales como de servicios, mediante modelos matemáticos, gemelos digitales y algoritmos apropiados”.
16 años de un título pensado para resolver problemas reales
El Máster en Matemática Industrial arrancó en el año 2006 como Máster de Ingeniería Matemática de las tres universidades gallegas y en el año 2013 fue cuando se produjo la incorporación a este proyecto de las dos universidades madrileñas y el cambio de denominación. “Estos cambios nos ayudaron a tener una mayor visibilidad para el alumnado y el tejido empresarial a nivel nacional”, destaca el docente, subrayando los “16 años de experiencia docente” de un máster que en la UVigo se imparte en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación.
En cuanto a los principales puntos fuertes de la titulación Durany tiene claro que son tres. Para empezar, “a una titulación como la nuestra, en la que en su nombre aparece la palabra matemática, no le queda otra que basarse en el rigor”, en esta línea destaca que se le proporciona al alumnado una formación “muy sólida” en modelización matemática e sus aplicaciones para resolver “problemas reales”. A esto se une el hecho de que la mitad de los estudiantes provienen de grados como Matemáticas y Física y la otra mitad de ingenierías, lo que, desde su punto de vista, los enriquece mutuamente y les abre los campos de visión científica y tecnológica. Como tercer factor Durany sitúa a las empresas, sin las cuales el título no tendría sentido. “Tenemos credibilidad para muchísimas empresas gallegas, nacionales y europeas y todos los cursos nos proponen aquellos problemas que los ocupan y les preocupan para que nuestros estudiantes traten de resolverlos, constituyendo esto su Trabajo Fin de Máster”. Esta integración del estudiante en la empresa mediante prácticas o desarrollando su TFM es el punto final de un proceso formativo que “está funcionando muy satisfactoriamente para todos los colectivos: alumnado, docentes y representantes de las empresas”.
Fuente: DUVI.


