La Universidad de Vigo coordinó en Galicia la Noche Europea de las Personas Investigadoras bajo el lema “Conciencias creativas”
Ciencia y tecnología salieron el pasado viernes 24 al encuentro de la ciudadanía con motivo de la Noche Europea de las Personas Investigadoras, la G-Night, que se celebró simultáneamente en 300 ciudades de Europa con el objetivo de acercar la investigación y el cnocimiento a la sociedad. Con la Universidad de Vigo como coordinadora en Galicia, la ciencia ocupó espacios que le son tradicionalmente ajenos en las ciudades de Vigo, Ourense, Pontevedra, Santiago de Compostela, A Coruña, Ferrol y Lugo. El personal científico de las tres universidades y de centros de investigación de Galicia mostró a los visitantes a través de las distintas actividades cómo aplican la creatividad al conocimiento científico, de acuerdo con el lema de la G-Night “Conciencias creativas”.
Feria, charlas, exposiciones, observación astronómica y música para difundir la ciencia por Vigo
La inauguración de la jornada tuvo lugar en el Tinglado del Puerto de Vigo, a cargo del rector, Manuel Reigosa y las vicerrectoras de Comunicación e Investigación, Mónica Valderrama y Belén Rubio. Estuvieron acompañados por el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, el director del Centro Oceanográfico de Vigo (IEO – CSIC), el vicedirector de Organización del Instituto de Investigaciones Marinas (IIM – CSIC) y por el director general de Gradiant. El rector de la UVigo, que alabó el trabajo en la organización del evento de la Unidad de Cultura Científica de la UVigo, incidió en la importancia de la G-Night para que “la ciudadanía conozca qué se hace en los laboratorios, muy especialmente en la universidad, pero también en otras instituciones que se dedican a la investigación”, destacando la pertinencia de que “los chicos y chicas sepan que la investigación es una carrera importante para el país y que va a suponer mucho para el desarrollo de la economía . Las y los investigadores están haciendo un esfuerzo para salir a la calle y comunicar lo que se está haciendo”, dixo Reigosa.
El Tinglado del porto de Vigo acogió la feria científica con una docena de puestos con actividades que invitaban a la participación del público, especialmente de niños y niñas, y una muestra de proyectos realizados por el alumnado de la UVigo, como el vehículo UM21 o BIXO, una misión biológica cuyo objetivo es analizar los efectos reales de la exposición prolongada de los microorganismos al medio espacial. Allí docentes e investigadores como Marco Jabaleira mostraron la vida que se esconde en una gota de agua de mar; Paloma Morán y Diana Valverde descubrieron la importancia de la mosca de la fruta en la investigación genética; Felipe Gómez explicó cómo se propaga la voz; Teresa Rivas acercó el valor de los minerales en la expresión artística; Iván Garrido presentó lo que la técnica de la termografía infrarroja puede descubrir de los objetos y María Pazo introdujo a los asistentes en el mundo de los materiales inteligentes. Además de las demostraciones y experimentos, el Tinglado del Puerto también fue escenario de la elaboración de un mural en directo, así como de la retransmisión del programa Efervesciencia, de la Radio Galega.
Por su parte, el auditorio del edificio Redeiras del Berbés fue el espacio en el que investigadoras e investigadores de la UVigo y de otros centros acercaron sus conocimientos en cuestiones como las emisiones de CO2 y calientamiento global (Gianluca Marino); la lingüística en el siglo XXI (Miguel Cuevas y Rosalía Rodríguez); el papel de las materias primas minerales en la actualidad (Elena Alonso); la profesión de investigadora (María Crego) y la reducción de los impactos ambientales en la industria conservera (Álvaro Silva). El edificio Redeiras también acogió la muestra En galego!, exposición sobre divulgación científica en esa lengua.
En el campus universitario de As Lagoas, las actividades de la G-Night se concentraron en la Biblioteca Central con una observación astronómica y un taller de orientación astronómica y de manejo de planisferio a cargo de la docente e investigadora de la UVigo Ana Ulla. En la biblioteca, que también acoge varias exposiciones sobre astronomía, también se celebró un concierto del grupo vigués de blues y soul Tinta.
De vuelta al centro de Vigo, el Marco (Museo de Arte Contemporáneo de Vigo) fue escenario de una muestra y práctica de luthieria electrónica y experimental con instrumentos diseñados y construidos por Honorino García, así como de una performance de la artista Mónica Nut a partir de las visitas que realizó al IIM-CSIC de Bouzas. Una proyección y debate sobre el documental La mujer romana de Gallaecia con las docentes de la UVigo María José Bravo y Susana Reboredo y un taller demostrativo centrado en la noche y la oscuridad en el mar, organizado por la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos, completaron las actividades desarrolladas en el Marco. El mar, y más concretamente el interior de la ría de Vigo, también fue el entorno en el que la embarcación Inndaga del grupo de investigación Geoma realizó varios paseos científicos. Mientras, en el bar Vitruvia se desarrollaron tres charlas sobre las últimas investigaciones dedicadas a la protección del street art (Iago Pozo); la buena comida de las Rías Baixas (Esperanza Broullón) y el dieselgate (Raquel Orozco).
Fuente: DUVI.


