La Universidad de Vigo lidera un consorcio de 15 socios financiado por el programa Horizonte 2020
El pasado fin de semana tuvo lugar en la ciudad italiana de Padua la tercera reunión general del proyecto rurAllure, una iniciativa liderada por la Universidad de Vigo que cuenta con 3 millones de euros de presupuesto en el marco del programa Horizonte 2020, y que tiene por objetivo divulgar y poner en valor el patrimonio rural que rodea las grandes vías e itinerarios de peregrinación de Europa. En la reunión participaron los quince socios del proyecto, que abarcan grupos de investigación de universidades, empresas, instituciones públicas y museos de hasta seis países (España, Italia, Portugal, Noruega, Hungría y Eslovaquia), entre los que se encuentra el Centro de Investigación en Tecnologías de Telecomunicación de la UVigo (atlanTTic).
La iniciativa analiza cómo las rutas de peregrinación europeas pueden contribuir a la recuperación del turismo post-covid. Tal y como explica el equipo de investigación, representado en el caso de la UVigo por Martín López Nores, investigador de atlanTTic y coordinador del proyecto, y Susana Reboreda, decana de la Facultad de Historia, en general el impacto de las peregrinaciones queda exclusivamente limitado a los lugares por donde discurren los caminos, sin que este impulso turístico afecte a los entornos rurales que rodean estas vías. El proyecto rurAllure busca precisamente dar a conocer el patrimonio cultural situado cerca de las grandes rutas de peregrinación de Europa a través de herramientas tecnológicas y estrategias de innovación, ampliando las experiencias de los peregrinos que discurren por ellas y acercándoles la oferta cultural de las áreas rurales próximas. Esta meta se articula a través de cuatro proyectos piloto que componen su área de investigación: el patrimonio literario del Camino de Santiago; los lugares termales de origen etrusco y romano a lo largo de las tres rutas que conducen a Roma (Via Francigena, Via Romea Germanica y Via Romea Strata); el patrimonio etnográfico de la red escandinava de San Olaf; y la riqueza natural de la Ruta Mariana que atraviesa Europa del este y los Balcanes, entre Hungría, Eslovaquia y Transilvania.
Bajo estas cuatro líneas, la iniciativa está trabajando en la creación de contenidos multimedia que se ofrecerán a los peregrinos antes, durante y después del viaje, así como en el diseño de medios de promoción adecuados a las necesidades de cada región. Todo esto se acompaña de una plataforma tecnológica, ya en fase beta, que permitirá a los cuatro proyectos piloto la gestión del contenido, así como aplicaciones móviles centradas en descubrir los recursos del entorno, y facilitar el transporte a las ciudades y pueblos y el regreso a la ruta principal, o en encontrar alojamiento o lugares donde comer. Lo que se busca, explican, es que los peregrinos decidan tomar un descanso o un desvío y pasar algún tiempo en los pueblos o ciudades próximas a la ruta.
Fuente: DUVI.


