A actividade axuda a reducir a ansiedade dos pacientes e mellora a formación do estudantado La actividad ayuda a reducir la ansiedad de los pacientes y mejora la formación del estudiantado
Todos los lunes de este mes de noviembre tienen algo especial para las niñas y niños ingresados en el Hospital Álvaro Cunqueiro: una cita con un grupo de estudiantes universitarios que, durante unas horas, trabajan con ellos para tratar de distraerlos de las rutinas médicas y, al mismo tiempo, acercarles conocimientos científicos.
Se trata de un proyecto de Aprendizaje-Servicio, una metodología que consiste en que el alumnado aprenda haciendo un servicio a la comunidad y que adquiera las competencias técnicas de la titulación y también las genéricas que tienen que ver con el compromiso ético, la responsabilidad social o el trabajo en equipo. Al frente de este proyecto está el profesor Eduardo Suárez Porto, docente de la Escuela de Ingeniería Industrial que imparte la materia Mecánica de Fluidos en el tercer curso del grado de Ingeniería Biomédica además de investigador del Grupo de Tecnología Energética (GTE) perteneciente al CINTECX. Junto con él están implicados 41 estudiantes, «más del 60% del total de alumnado matriculado”, recuerda.
Esta iniciativa estaba planteada para el año 2020 pero la pandemia hizo imposible ponerla en marcha hasta este mes de noviembre. Tras las dos primeras sesiones, el docente se muestra muy satisfecho con el desarrollo del proyecto. Explica que el número de niños y niñas varía cada semana, ya que algunos están ingresados con patologías leves y reciben el alta de una semana para otra, otros no pueden asistir debido a diferentes pruebas médicas, etc. «por lo que hay bastante variabilidad entre los asistentes, tanto en número como en edad». Además, las actividades propuestas son diferentes cada semana, por lo que todos y todas quienes quieran repetir pueden hacerlo y «ven cosas diferentes cada semana».
El docente reconoce que tanto sus estudiantes como él están «muy satisfechos con el desarrollo de la actividad; la participación, interés y diversión de los niños ha sido mayor de lo esperado y tanto los pequeños y pequeñas como el personal sanitario y docente del hospital confirman que es una actividad que está gustando mucho». Tanto es así que las sesiones se van a ampliar media hora más. Desde el Aula Hospitalaria confirman esta buena acogida, ya que las niñas y los niños «no pararon de tomar notas de los experimentos y de las explicaciones y quedaron con muchas ganas de más». Eduardo Suárez Porto también destaca «el alto grado de implicación de los alumnos participantes en esta actividad, que trabajan mucho previamente y muestran una enorme empatía y conexión con las niñas y niños ingresados».
Enseñar, divulgar y divertir
Lo que este grupo de alumnos y alumnas de la Universidade de Vigo busca es enseñar, divulgar y divertir al colectivo de niñas y niños hospitalizados mientras desarrollan competencias transversales como el trabajo en equipo o la comunicación. Hasta ahora han podido realizar dos sesiones con varios grupos, con los que desarrollaron experimentos y montajes muy variados, como una lámpara volcánica de fluidos en movimiento que aparenta ser lava o un muñeco que dibujan libremente en un plato y después «cobra vida y se mueve, saluda e interactúa con ellos”. También hicieron una réplica del banco de España, en la que los pequeños pudieron accionar diferentes puertas y ascensores, empleando jeringas y sistemas hidráulicos sencillos hasta activar un sistema de inundación completo de la cámara acorazada, para proteger el oro custodiado. «Hicimos muchos más experimentos que permiten tocar y jugar con los diferentes fluidos, de diferentes colores y densidades, y muchos más elementos como globos, palillos, vasos u otros materiales». De hecho, recuerda el docente, los experimentos no están predefinidos «y no sabremos exactamente lo que tienen preparado hasta que comience la próxima sesión».
Beneficios para el alumnado universitario
Para llevar a cabo estas actividades, las alumnas y alumnos de Ingeniería Biomédica deben trabajar en grupos para diseñar, construir y probar dispositivos y experimentos en base a los conocimientos técnicos de Mecánica de Fluidos y, finalmente, tienen que exponer sus diseños «ante un público muy exigente, que son los niños/pacientes de pediatría del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo». Además, añade Suárez Porto, «los experimentos aparte de los requisitos funcionales usuales, deben ser adecuados para un uso infantil, con muy bajo riesgo y acentuando la funcionalidad lúdica». Por todo esto, destaca el docente, «parecen claras algunas de las competencias trabajadas asociadas a la ingeniería, como son el manejo de equipos, técnicas y métodos aplicables, limitaciones de salud y seguridad o responsabilizarse de la toma de decisiones, comunicación eficaz e implicaciones sociales asociadas con la realidad hospitalaria y con la sociedad en general».
En conjunto, el profesor considera que para su alumnado «es todo un reto, no se me ocurre un tribunal más exigente que uno niño de cuatro o cinco años, que si no le interesa lo que le cuentas va a desconectar inmediatamente, y no va a tener ningún reparo en decir que no le gusta lo que estás haciendo».
Aire fresco para niñas y niños hospitalizados
De cara al beneficio para niños y niñas, Suárez Porto recalca que «es un hecho contrastado que, en general, reducir la ansiedad y mantener un estado de ánimo positivo en los pacientes mejora o acelera los resultados de los tratamientos y reduce la duración de las estancias hospitalarias». Por lo tanto, considera que «toda actividad que consiga distraerlos de las rutinas médicas y permita entretenerlos pasando un rato agradable, será positiva». Además, destaca, «la hospitalización de un niño o niña en edad escolar produce siempre una interrupción repentina de las actividades escolares reguladas y la Carta Europea de los Niños Hospitalizados, aprobada en 1986 por el Parlamento Europeo, enumera, entre otros, el derecho de los pequeños a recibir formación escolar y lúdica durante su hospitalización, ya que estas actividades son un eje de actuación para el desarrollo integral de los pequeños pacientes», concluye.
Fuente: DUVI


