Los edificios administrativos ofrecieron las mayores cifras de ahorro, llegando al 74% en algún caso
Entre los días 4 y 21 de agosto, todos los centros, dependencias e instalaciones de la Universidade de Vigo permanecieron cerrados, con la excepción de los servicios esenciales. Esta medida se viene aplicando desde el año 2019, tanto en Semana Santa como en verano, con el objetivo de avanzar en el compromiso de la institución académica y de su personal con la sostenibilidad y el cambio climático. En términos generales, el cierre de estos 18 días, según los datos de consumo eléctrico, supuso un ahorro de 210MWh, lo que equivale, por ejemplo, al 37% de la energía eléctrica consumida por la UVigo durante todo el mes de mayo o el 30% de la energía consumida durante todo el mes de febrero. Este ahorro supone que se han evitado de emitir a la atmósfera unas 53 toneladas de CO2.
Atendiendo a la distribución por campus, es el de Pontevedra el que registró un mayor porcentaje de ahorro, del 66%. En el campus de Ourense, el porcentaje de ahorro es del 46,8% y en Vigo del 34% frente a los mismos días del mes de febrero.
En resumen, como explica el vicerrector de Planificación y Sostenibilidad, José Luis Míguez, “la disminución del consumo eléctrico supuso un 24,45% durante el cierre por vacaciones frente a los mismos días del mes de mayo y un 38,71% frente al mes de febrero”.
Los edificios administrativos ofrecieron las mayores cifras de ahorro
En este periodo de cierre estival, detalla el vicerrector de Planificación y Sostenibilida, se apagaron los sistemas de climatización y la iluminación se restringió al mínimo necesario por seguridad. Además, todos los centros quedaron con alimentación eléctrica, ya que el personal docente e investigador tenía la posibilidad de entrar empleando la tarjeta electrónica individual de apertura de puertas. De la misma manera, se mantuvieron en funcionamiento todos los sistemas y equipos esenciales de la Universidad, como almacenes refrigerados de muestras, ordenadores, centros de cálculo, etc.
Atendiendo a todas estas variables y a las características particulares de cada instalación, los edificios administrativos fueron los que ofrecieron las mayores cifras de ahorro, llegando al 74% en algún caso. Por su parte, las escuelas y facultades registraron un descenso general del consumo superior al 50% mientras que los centros de investigación fueron los que ofrecieron cifras de ahorro porcentual inferiores (5-20%) por tener muchas cargas ininterrumpidas como son servidores, centros de cálculo, almacenamiento y conservación de muestras, etc.
Centros con instalaciones fotovoltaicas
Como explica el vicerrector de Planificación, “aquellos centros con instalaciones fotovoltaicas se aprovecharon además de un agosto con gran carga solar y pudieron reducir aún más su consumo energético como es el caso de la Escuela de Ingeniería Industrial, la Escuela de Ingeniería de Minas y Energía, el edificio Exeria, el CACTI o el Cintecx en el campus de Vigo, el Edificio Politécnico en el campus de Ourense y la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, la Escuela de Ingeniería Forestal y la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte en el campus de Pontevedra. De esta manera, muchos de estos edificios consiguieron un consumo cero en las horas centrales del día gracias al empleo de la energía fotovoltaica (las sedes campus y ciudad de la EEI, la EEME, Cintecx, EE Forestal, Ciencias Sociales y de la Comunicación, Ciencias de la Educación y del Deporte y el Politécnico en Ourense.
Adaptación al Plan de ahorro energético
De cara a este nuevo curso que arranca, la UVigo también se tendrá que adaptar al Plan de ahorro y eficiencia energética aprobado por el Gobierno español que busca reducir el consumo de energía en edificios administrativos, recintos públicos y comercios. Como explica el vicerrector de Planificación, los edificios docentes universitarios no tienen que cumplir la norma, “pero el resto de edificios sí”, por lo tanto, “intentaremos ajustarnos de la mejor manera posible para encontrar el confort térmico suficiente en toda la Universidad y que suponga un ahorro energético”.
Fuente: DUVI


