La investigación es fruto de la colaboración entre Anfaco y el grupo APET de la UVigo y se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia
Galicia es la primera industria conservera de Europa y la segunda del mundo, representando este sector cerca del 3% del PIB autonómico y el 0,15% a nivel estatal. La salud de este ámbito sigue siendo muy buena y, a pesar de la pandemia, su facturación estatal aumentó en un 5%. Pero las fuentes de energía térmica que emplea principalmente este sector son los combustibles fósiles, como el fueloil, el gasóleo y el gas natural, altamente contaminantes, con un uso que representa el 80% de las emisiones de dióxido de carbono a nivel global. De hecho, casi la mitad de la energía que consumen estas empresas procede de este tipo de combustibles fósiles y el gasto energético anual es de unos 80 millones de euros.
Para afrontar una transición energética en este sector, la Universidad de Vigo y Anfaco-Cecopesca acaban de poner en marcha el proyecto DES.CO2, en el que está implicado el grupo de investigación Applied Power Electronics Technology (APET) del Centro de Investigación en Tecnologías, Energía y Procesos Industriales (Cintecx) de la UVigo. El proyecto tendrá una duración de 26 meses y un presupuesto total de 650.257€, de los cuales 590.480€ son subvencionados. Se trata de una iniciativa seleccionada dentro de la convocatoria de ayudas a agrupaciones de entidades que realicen proyectos de inversión y reforma en materia de investigación para el desarrollo tecnológico, la innovación y el equilibrio de la cadena de comercialización en el sector pesquero y de la acuicultura, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación e Resiliencia (PRTR) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, con fondos Next Generation de la UE.
Tres tecnologías innovadoras y disruptivas
El objetivo principal del proyecto es evaluar en diferentes prototipos de procesado de productos primarios del mar distintas tecnologías emergentes que permitan reducir el consumo de combustibles fósiles en los procesos térmicos en la industria conservera, como la cocción y la esterilización. La investigación evaluará el uso de tres tecnologías emergentes y disruptivas para reducir los consumos energéticos y avanzar en la electrificación de procesos a partir de fuentes de energía renovable. Por un lado, evaluarán la viabilidad de la inducción, un sistema de calentamiento sin contacto basado en electromagnetismo que consigue una mayor eficiencia y más seguridad, y no necesita ciclo de calentamiento-enfriamiento. Esta modalidad tiene ventajas sobre los sistemas convencionales, como resistencia, agua caliente, gas o vapor, ya que al no necesitar contacto es muy eficiente y el calor se genera dentro del sistema que lo consume. Esto significa un calentamiento directo de la superficie del metal sin inercia térmica y sin pérdidas por conducción.
Por su parte, también trabajarán con ultrasonidos, ondas sonoras con una frecuencia muy superior a la percibida por el oído humano. El uso de esta tecnología en el proceso de cocción genera una mayor retención de humedad de los productos tratados a la vez que una mayor eficiencia energética, optimizando los tratamientos térmicos convencionales.
La tercera alternativa que evaluarán será el calentamiento óhmico, una tecnología en expansión en la industria alimentaria, que permite la posibilidad de calentar materiales a través de un proceso interno de generación de calor, es decir, la energía atraviesa el alimento para calentarlo a la vez por dentro y por fuera. Además, no calienta el medio que rodea el alimento y aprovecha mejor la energía empleada. De este modo se convierte en uno de los métodos más eficientes en aplicaciones térmicas, y supone una alternativa interesante para el procesado de alimentos al favorecer un calentamiento homogéneo.
Resultados transferibles
Esta no es la primera vez que Anfaco-Cecopesca y el grupo Applied Power Electronics Technology colaboran en un proyecto de estas características. Anteriormente ambas entidades participaron en la Unidad Mixta de Investigación Anfaco-Jealsa, Fábrica del Futuro, financiada por la Xunta de Galicia para la realización de pruebas experimentales con calentamiento óhmico.
Desde Anfaco destacan que los resultados que se puedan obtener en el marco de este proyecto podrán ser «exportables» a empresas de alimentación de otros campos que emplean los mismos equipos que las conserveras, como por ejemplo la industria láctea. Más allá, también esperan que puedan tener aplicaciones en el sector aeronáutico, que es intensivo en procesos térmicos de autoclave para fibras de carbono y ‘composites’.
Fuente: DUVI.


