El proyecto liderado por Cisco propone un robot que permite que personas con movilidad reducida ‘tele-caminen’ hasta Compostela
Se llama Santi y será los ojos y las piernas de Elisa, una persona con movilidad reducida que, gracias a este robot, tendrá la posibilidad de completar el Camino de Santiago ‘tele-caminando’, gozando de lo que él vea a su paso por tierras gallegas y siendo una peregrina más.El Grupo de Tecnologías de la Información del Centro de Investigación en Tecnologías de Telecomunicación, atlanTTic de la Universidad de Vigo es una de las entidades colaboradoras en una iniciativa solidaria puesta en marcha por la empresa Cisco en la que más de 400 empleados y empleadas de la firma, procedentes de 21 países, completarán el último tramo del camino recaudando fondos para la Asociación Española contra el Cáncer, AECC, y otras entidades y digitalizando rutas para que sean más accesibles y sostenibles.
“Santi es nuestra forma de participar en este proyecto solidario. Es un robot que se puede controlar sobre 5G, de forma que una persona con problemas de movilidad ‘camine remotamente’ con sus compañeros y compañeras”, explica Felipe Gil, profesor en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicación e investigador del grupo GTI. Gracias a Santi, Elisa va a tener la oportunidad de entrar en la Praza do Obradoiro ‘tele-caminando’ con sus compañeros de Cisco. “Ely no se puede desplazar desde Italia a hacer el camino, por lo que se conectará a través de la plataforma Webex de Cisco y desde ella verá lo que ve el robot y lo podrá controlar, todo a través de una conexión 5G ofrecida por Telefónica”, explica Gil.
Demostración en directo el 10 de junio desde la Plaza do Obradoiro
Los empleados de Cisco España y otros 20 países más caminarán desde diversos puntos de salida hasta Santiago de Compostela, completando las últimas etapas del camino francés o portugués del 6 al 10 de junio, donde tendrá lugar una demostración en directo del funcionamiento del sistema desde la Plaza do Obradoiro. La innovación tecnológica llegará en esta última etapa de mano de Santi. Cuando los caminantes lleguen a Santiago, el viernes 10, lo harán acompañados por este robot, modelo G01 de la empresa Unitree, equipando cámaras de visión 360 y que está conectado a la red 5G de Telefónica, dotada con un gran ancho de banda de subida y un tiempo de respuesta inmediato, capacidades esenciales para habilitar el telecontrol basado en la tecnología de Cisco, de la Universidad de Vigo y de Makenai.
Contribución viguesa al proyecto
Desde el Grupo de Tecnología de la Información de atlanTTic se encargaron de la parte técnica de integrar un robot cuadrúpedo –bautizado como Santi porque él será los ojos y las piernas para caminar hasta Santiago- con el sistema de videoconferencia de Cisco. “El objetivo era conseguir que la persona que no puede completar el camino porque tiene problemas de movilidad pueda ver lo que ve el robot y controlarlo remotamente y, para lograr esto, empleamos el sistema Webex, al que le añadimos una especie de mando que permite controlar el robot”, explica Gil, a lo que añade que también tuvieron que desarrollar un software específico que permite tanto el envío de vídeo como el control remoto, “así como hacer la integración de Webex”.
Ejemplo de “utilidad inmediata” del trabajo en laboratorio
Esta no es la primera vez que el grupo GTI participa en una iniciativa de corte social relacionada con el Camino de Santiago, ya lo hicieron con PictoXacobeo, una aplicación para Android diseñada específicamente para facilitar la interacción de los peregrinos con necesidades comunicativas especiales (trastornos del habla, comprensión lectora y escritora, dificultades de lenguaje, etc.), pero es la primera vez que se unen a esta iniciativa de Cisco, en la que estos 400 caminantes aprovecharán sus pasos y pedaleadas para digitalizar rutas y hacerlas más accesibles al mismo tiempo que recaudan fondos contra el cáncer.
“Las diferentes iniciativas solidarias en las que colaboramos son una forma de conseguir que el trabajo que realizamos en el laboratorio tenga una utilidad inmediata”, apunta Felipe Gil, quien se refiere a este caso concreto como “un pequeño grano de arena en una iniciativa que, por un lado, busca mejorar la accesibilidad del Camino y, por el otro, la concienciación y la recaudación de fondos contra el cáncer”.
Fuente: DUVI


